Poesía Visual
INMORTALIDAD (Humberto Constantini)
Jadeas… Te sabes cansado y herido, pero mejor ni mirar abajo… Así y todo no puedes evitarlo, y nuevamente (¿cuántas veces ya?) tienes que luchar contra la náusea y el vértigo que sobreviene cuando tus ojos distinguen un vacío inconmensurable…
Sacas fuerzas y continúas, luchando contra un rebelde dolor de espalda (¡qué lejos están los días pasados!, ¿verdad? ¿Quién hubiera creído que estarías aquí, pugnando por no caer y subiendo, subiendo?…)
Balanceo, tu mano izquierda se aferra con desesperación a un saliente. La sangre corre por tus dedos despellejados, pero apenas te das cuenta… ¿Vale de algo seguir? La imagen burlona de Rrtixx se te aparece brevemente, como un destello que no obstante, y mecánicamente, apartas de ti…
Un extraño lagarto púrpura te inspecciona, pero evidentemente evalúa que no eres bueno para comer y despierta tu amarga envidia huyendo veloz y seguramente, hacia arriba. Arriba. Donde tu destino te espera.
Descanso. Contra la pared casi vertical, te aferras a ella como puedes, maldiciendo la tradición y el absurdo ritual que te trajo hasta aquí. Extrañas el confort del que disfrutaste hasta hace poco… Deseas ese trago de mreel que despreciaste, ocupado como estabas preparando tu espíritu ya que no tu cuerpo para emprender esta suicida subida…
Calambre. En el escaso espacio que tienes, flexionas la pierna. La duda se ceba en ti, ¿podrás llegar a la cima? Te impulsas y continúas a pesar del cansancio, sabes que el tiempo se acaba y los perseguidores se acercan. Arriba, el cielo se te antoja un reflejo siniestro del pozo que acecha hambriento a tus pies… Por un momento te desorientas y si te sueltas, no sabes qué dirección tomaría tu cuerpo en caída libre. ¿Y si te sueltas? Acaso sería el mejor final para este largo viaje.
El sudor salado que manas en abundancia, te irrita los ojos, pero a través de esa distorsionante niebla, puedes ver que el final está cerca.
Una extraña canción, átona y rítmica se escucha cuando finalmente, lastimado, sucio y hambriento, comienzas a incorporarte por el borde oriental. Temblando (y no sólo de cansancio), tomas tu amuleto y te enfrentas a tu hado.
- ¿Es que acaso no conocés otras canciones? – preguntó burlonamente D...

El invento maravilloso
Una mañana, B tuvo una idea luminante: inventar un nochecedor, ya que a él le gustaba mucho mirar las estrellas y sobre todo la luluz y de día, claro, esto no era posible. Pero B no era una persona de amilanarse por esto, ¡no señor!, de modo que un nochecedor era justamente lo que necesitaba…
Un mediodía, durante una particularmente aburrida reunión de consorcio (había que considerar la reparación de las roturas producidas en una reparación anterior, que se había roto), B, sigilosamente hizo funcionar el nochecedor, escudado detrás la Sra. Mermúdez y el Sr. Monzález. Y… ¡Se hizo la noche! Hubo un revuelo general, que B, alborozado, aprovechó para salir rápidamente a la azotea y extraer su telescroscopio… El nochecedor fue el mejor y más apreciado invento que B había hecho hasta el momento! Y mientras en la malograda reunión todos trataban de poner orden y calmarse, B, pasó inolvidables horas a la luluz y observando la luna y las estrellas, anticipando con deleite las próximas veces que pondría a funcionar su invento y pensando ya en su próxima creación: un luceador! (destinado a lucear reuniones aburridas).
¿Acaso no somos todos un poco como "B", necesitados de producir cambios en circunstancias adversas? ¿Nos animaremos a inventar "nochecedores", frente a tantos iluminados que sólo oscurecen las cosas?
Lo dejamos aca...
Glosario
Luluz: Cariñosamente, luz de luna
Telecroscopio: Telescopio del tamaño de un microscopio de funcionamiento dual, con dos baterías de 1,5 v no incluidas en el embalaje original.
Luminante: situación luminosa, capaz de lucear lugares, emociones y mentes
Nochecedor: magnífico artilugio electrónico capaz de hacer la noche a plena luz del día. Inventado por B, patente en trámite.
Luceador: aparato para lucear, aún en versión beta.
so tengo representaciones extrañas… ¿Quién comería algo llamado "caqui"?, fruta de la que al parecer mi devoción por comerla caída del árbol, sucia, con moscas y probablemente "pasadita", llevó a mi padre a cortar el árbol ya que no se podían cortar tan fácilmente mis subsiguientes diarreas.Hola, hacía un tiempo que no escribía ni andaba por acá... La verdad es que no suelo publicar lo que escribo (suelo pensar más de lo que escribo), pero el otro día le dije a alguien "escribir, es hacer una 'marca' que 'marca' (a quien lo hace)". Y es un ejercicio curioso, también el de hacer reflexiones en público (bah, entre lo poco interesantes y escasos que fueron mis comentarios, tampoco es que mucha gente se vaya a andar fijando... :-) ). Pero, me dieron ganas. Además, le debía una respuesta a "Alitas" que me había hecho un comentario a la primera cosa que escribí.